Los delegados abordaron seis documentos sobre las principales prioridades del Partido: el fortalecimiento y la rectificación de la organización y del sistema político; la renovación de los métodos de liderazgo y ejercicio del poder; la formación de cuadros y la reforma integral de la política de personal; la participación de los militantes en actividades de inversión y negocios; la captación de talento en sectores estratégicos para impulsar el desarrollo sostenible; y la evolución socioeconómica, la ejecución del presupuesto estatal en 2026 y el plan para 2027.
En su intervención, el secretario general del Partido y presidente de Vietnam, To Lam, afirmó que el cuarto pleno del Comité Central da continuidad a las decisiones estratégicas adoptadas desde el inicio del mandato del XIV Congreso Nacional y busca consolidar las condiciones necesarias para cumplir sus objetivos. Subrayó que las directrices acertadas deben traducirse en resultados concretos y tangibles, tanto en el funcionamiento del sistema político como en la competitividad de la economía y la mejora de las condiciones de vida de la población.
“Como partido en el poder, encargado de dirigir el Estado y la sociedad, el Partido es responsable ante el pueblo tanto de sus decisiones políticas como de los resultados de su labor de dirección. Asimilar las resoluciones exige que cada Comité del Partido y cada militante se planteen seriamente una pregunta: ¿por qué, pese a contar con directrices acertadas, los trabajos siguen avanzando con lentitud, los recursos no se aprovechan plenamente y las responsabilidades no se cumplen de manera cabal? Es preciso identificar las causas y corregir las deficiencias, desde los métodos de dirección y la calidad del asesoramiento hasta la asignación de los cuadros y la organización de la ejecución. Los resultados de la consolidación y rectificación del Partido deben comprobarse en el cumplimiento de las tareas de desarrollo nacional, defensa de la Patria y mejora de las condiciones de vida de la población”, manifestó.
To Lam instó a vincular la construcción y rectificación del Partido con la renovación de sus métodos de liderazgo y ejercicio del poder, así como con el fortalecimiento de la capacidad de ejecución. En materia de personal, pidió a los comités del Partido de todos los niveles que revisaran sus plantillas en función de las necesidades de cada puesto y coordinaran la captación y formación de cuadros con su evaluación, asignación de responsabilidades y selección.
Asimismo, enfatizó que la evaluación debía ser continua y atender especialmente a la firmeza política, la ética, el prestigio y las contribuciones efectivas de cada cuadro, teniendo en cuenta las condiciones en las que desempeña sus funciones y la dificultad de las tareas encomendadas.
