El dirigente hizo tal orientación en una conferencia celebrada este 11 de junio en Hanói para evaluar las actividades del Comité Directivo Central para la Reforma Judicial.

To Lam destacó que la reorganización de este órgano marca la transición hacia un nuevo modelo de dirección y coordinación, con una visión más amplia, mayores exigencias, una actuación más sincronizada y responsabilidades más definidas.

“La reforma judicial debe concebirse dentro de un proceso integral de construcción del Estado de derecho, que abarque la elaboración de leyes de calidad, una aplicación rigurosa de la legislación, una justicia íntegra, la protección de la equidad, el control del poder y la garantía de los derechos humanos y ciudadanos. En la nueva etapa no debe limitarse a transformar el funcionamiento de los órganos judiciales, sino que debe contribuir a fortalecer la capacidad operativa del Estado de derecho, proteger la justicia, consolidar la confianza pública y servir al desarrollo nacional mediante instituciones transparentes, eficientes y eficaces”, subrayó.

Asimismo, el líder pidió continuar implementando de manera profunda las directrices del Partido sobre la reforma judicial y la construcción del Estado socialista de derecho, con el objetivo de garantizar un sistema institucional cada vez más moderno, coherente y orientado al servicio de la población y del desarrollo del país.