El incidente se produjo cuando las defensas antiaéreas saudíes interceptaron un dron lanzado desde Yemen que tenía como objetivo el yacimiento petrolífero de Shaybah, propiedad de Aramco y situado en la Provincia Oriental.

El ataque provocó el incendio de un vehículo perteneciente a una empresa contratista que trabajaba en las instalaciones, aunque no afectó a su funcionamiento. Los fallecidos eran un ciudadano filipino y otro nepalí.

Los hutíes no se habían pronunciado sobre el incidente hasta el cierre de esta información.