Estas fuentes reportaron múltiples explosiones en el sur de Irán, entre ellas en Bushehr, donde se encuentra una central nuclear construida con tecnología rusa, así como en las ciudades de Konarak y Choghadak.

La agencia británica de noticias Reuters citó a un funcionario estadounidense que afirmó que Estados Unidos no había llevado a cabo ataques en las últimas horas. Esta declaración generó dudas sobre la posibilidad de que Israel hubiera lanzado ataques contra Irán.

El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, declaró el jueves que su país estaba preparado para reanudar su campaña militar contra Irán si fuera necesario, y prometió hacerlo "con mayor fuerza aún".

"El ejército está listo y en alerta para reanudar los combates, con el fin de recuperar la superioridad aérea y atacar de nuevo a Irán, para acabar con sus amenazas", puntualizó.

En respuesta a los ataques de las fuerzas estadounidenses del 8 y 9 de julio, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán afirmó que la última oleada de bombardeos de Estados Unidos constituía "un flagrante crimen de guerra" y condenó lo que calificó de "acciones agresivas" del ejército estadounidense.