Según datos recopilados por la Universidad de Florida, hasta el 31 de octubre, más de 50,5 millones de estadounidenses habían votado en persona o por correo, unos cinco millones más que el total registrado en las elecciones de medio término de 2022. En los estados que publican datos de afiliación política, habían votado unos 10,7 millones de demócratas y 7,8 millones de republicanos registrados.
El aumento de la participación anticipada se produce en la recta final de la reñida disputa por el control de ambas Cámaras del Congreso. Actualmente, los republicanos ocupan 53 escaños en el Senado, frente a los 47 de los demócratas y los senadores independientes alineados con ellos, y mantienen una ajustada mayoría en la Cámara de Representantes.
En los comicios del 3 de noviembre se disputarán los 435 escaños de la Cámara de Representantes y 35 de los 100 del Senado. Los resultados determinarán el equilibrio de poder en el Congreso y condicionarán la capacidad del presidente Donald Trump para impulsar su agenda durante los dos últimos años de mandato.
En los últimos días de campaña, Trump y las principales figuras republicanas han intensificado sus actos en los estados clave, instando a los votantes a acudir a las urnas para preservar la mayoría en el Congreso. Por su parte, los demócratas, con la participación del expresidente Barack Obama y la exvicepresidenta Kamala Harris, también han intensificado los mítines, los encuentros con electores y las campañas para fomentar el voto anticipado.
