La misiva estuvo dirigida a las Madres Heroínas de Vietnam, los Héroes de las Fuerzas Armadas Populares, los Héroes del Trabajo, los inválidos y convalecientes de guerra, los familiares de los mártires, los veteranos de guerra, los antiguos integrantes de la Seguridad Pública, los antiguos jóvenes voluntarios, quienes participaron en la resistencia y todas las personas con méritos al servicio de la patria.
En la carta, To Lam afirmó que el sacrificio y la entrega de las generaciones que precedieron a la actual han hecho aún más gloriosa la historia de la nación y han contribuido a forjar el temple, el carácter y la fortaleza de Vietnam a lo largo de su historia. Reiteró que la gratitud hacia quienes sirvieron a la patria constituye un principio moral profundamente arraigado en la tradición vietnamita y subrayó que la forma más significativa de honrar la memoria de quienes consagraron su vida y realizaron los mayores sacrificios es preservar los logros de la Revolución y seguir construyendo un Vietnam en paz, independiente, democrático, fuerte, próspero, avanzado y feliz.
Asimismo, instó a continuar materializando ese reconocimiento mediante medidas concretas de apoyo y políticas preferenciales dirigidas a las personas con méritos al servicio de la nación.
Con este motivo, To Lam expresó también su reconocimiento a las fuerzas que llevan adelante la Campaña de 500 días y noches para intensificar la búsqueda, recuperación e identificación de los restos de los mártires.
