La comitiva avanzó en procesión con una ofrenda floral acompañada de la inscripción “Eterna gratitud a los Reyes Hung, fundadores de la nación”. El cortejo incluyó una guardia de honor con la bandera nacional y enseñas festivas, jóvenes vestidas con el tradicional ao dai rojo que portaban incienso, flores y ofrendas, así como cerca de un centenar de participantes ataviados con trajes de la época Lac Hong. La ceremonia se completó con música ritual, palanquines y otros elementos propios del ceremonial tradicional.
En el santuario, To Lam, junto a dirigentes del Partido, del Estado y autoridades locales, ofreció incienso y flores en memoria de los reyes Hung y de los antepasados que fundaron y defendieron la nación, en señal de continuidad histórica y compromiso con la construcción de un Vietnam próspero y moderno.
Tras la ceremonia, el dirigente mantuvo un encuentro con la población local, en el que subrayó el profundo significado simbólico de esta conmemoración. Recordó a los fundadores de la nación, a la Madre Au Co, al Padre Lac Long Quan y a las generaciones de antepasados que sentaron las bases del Vietnam soberano actual.
To Lam afirmó que, si la fundación de la patria fue obra de los ancestros, su preservación y desarrollo corresponden a las generaciones presentes y futuras. Añadió que la defensa nacional no se limita a proteger la independencia, la soberanía y la integridad territorial, sino que abarca también la salvaguarda de la paz, la cultura, los valores morales y la dignidad nacional, junto con el impulso a un país más próspero y fuerte, capaz de situarse entre las naciones avanzadas.
Al dirigirse a los jóvenes, en particular a escolares y universitarios, el presidente los animó a formarse, estudiar y profundizar en el conocimiento de la historia y la cultura nacionales, con el objetivo de contribuir al desarrollo del país y reforzar su prestigio internacional.
Asimismo, reconoció que el camino hacia el desarrollo presenta aún múltiples desafíos, por lo que llamó a reforzar el espíritu de los reyes Hung, basado en la unidad, la solidaridad, la confianza en el pueblo y la autosuficiencia.
Reiteró que el Partido y el Estado sitúan a la población en el centro de la construcción y defensa de la patria, y reafirmó el compromiso de preservar la gran unidad nacional para edificar un Vietnam próspero, civilizado y feliz.
Posteriormente, To Lam y la delegación que lo acompañaba depositaron flores ante el relieve “El presidente Ho Chi Minh conversa con cuadros y combatientes de la Gran División de Vanguardia”, en el cruce de cinco caminos del Templo Gieng (Pozo), y ofrecieron incienso en el Templo de Lac Long Quan.
