En los alrededores del lago Hoan Kiem, miles de residentes y visitantes llegaron desde temprano para esperar el momento en que los fuegos artificiales iluminaran el cielo de la capital y compartir la alegría y el orgullo de esta jornada de celebración nacional.

A las 21:00 en punto, comenzó el espectáculo pirotécnico, cuyas numerosas ráfagas de luz iluminaron el cielo nocturno de la capital.

El espacio se llenó de vítores y aplausos. El rojo de las camisetas con la estrella amarilla se fundió con las banderas nacionales ondeando al viento, creando un ambiente solemne y rebosante de orgullo durante esta noche de celebración.

“Me encanta venir a ver los fuegos artificiales y, siempre que hay un espectáculo, estoy aquí. Me siento muy orgullosa del desarrollo de nuestro país”, compartió una residente.

“Esta es la segunda vez que vengo a ver los fuegos artificiales del Día Nacional. Llegué temprano para conseguir un buen sitio. Hoy me siento muy orgulloso de ver cómo el país se desarrolla y se fortalece en todos los ámbitos”, dijo otro visitante.

Los últimos fuegos artificiales pusieron fin al espectáculo, pero la emoción y el orgullo permanecieron entre los habitantes de la capital, reflejando la vitalidad y el firme desarrollo de Vietnam a lo largo de 81 años de independencia.

Además de Hanói, los habitantes de Ciudad Ho Chi Minh disfrutaron de un impresionante espectáculo de fuegos artificiales para conmemorar el Día de la Independencia de Vietnam.