El alcalde de Moscú, Sergey Sobianin, calificó el hecho de ataque sin precedentes y afirmó que fue planificado con el propósito de perturbar el desarrollo de las elecciones a la Duma Estatal, Cámara Baja del Parlamento ruso.
Según el funcionario, la capital fue blanco del ataque con drones de mayor magnitud registrado hasta la fecha. Precisó, además, que algunos de los aparatos se dirigieron contra la refinería de Moscú, donde provocaron daños en las instalaciones.
Por su parte, el gobernador de la región de Moscú, Andrey Vorobiov, señaló en la red social rusa Max que las consecuencias más graves se registraron en el distrito de Ramenskoye, donde la caída de un dron provocó un incendio en el tejado de un edificio residencial de 21 plantas. El ataque obligó a evacuar a unas 400 personas y dejó 20 vehículos dañados.
Entre el 18 y el 20 de septiembre, los ciudadanos rusos están llamados a las urnas para elegir a los diputados de la Duma Estatal.
Según la Comisión Electoral Central, más de 111 millones de personas están habilitadas para votar. La Cámara Baja cuenta con 450 escaños, de los cuales 225 se asignan mediante listas de partidos y los otros 225 por elección directa en circunscripciones uninominales.
