Después de enfatizar las crecientes exigencias del nuevo contexto, To Lam instó a la Oficina de la Presidencia a concentrarse en ocho grupos de tareas prioritarias. Entre ellas, destacó la necesidad de seguir elevando la calidad de la labor de asesoramiento y apoyo, así como de delimitar con claridad la naturaleza de cada ámbito de trabajo.
El máximo dirigente de Vietnam pidió además una gestión laboral científica y rigurosa, con una definición precisa de las responsabilidades individuales y de cada área de trabajo, para evitar retrasos o acumulación de tareas sin una instancia claramente responsable.
Asimismo, solicitó continuar revisando las funciones y los puestos de trabajo para fortalecer la capacidad de asesoramiento y garantizar una identificación clara de los responsables de cada tarea.
