Asimismo, expresó su solidaridad con los supervivientes, las familias de las víctimas y los servicios de emergencia que acudieron al lugar de la tragedia.
Guterres subrayó que se trató de “un ataque contra la propia humanidad” y afirmó que las Naciones Unidas permanecen junto al pueblo de Nueva York, al pueblo estadounidense y a todas las personas afectadas por esta tragedia.
Destacó, además, que la lucha contra el terrorismo es una responsabilidad compartida por la comunidad internacional.
En este sentido, instó a los países a reafirmar su compromiso común de construir un futuro libre de terrorismo y recalcó que el homenaje a las víctimas debe ir acompañado de una firme determinación de fortalecer la cooperación internacional para prevenir el extremismo violento y los actos terroristas en todas sus formas.
