La Agencia de Coordinación de los Servicios Especiales informó de que el detenido es ciudadano polaco, aunque no facilitó su identidad ni detalles sobre el presunto plan.
Tusk confirmó la información en la red social X y elogió a la policía por su "actuación rápida y decidida".
Ese mismo día, los servicios de seguridad convocaron una reunión extraordinaria tras recibir información sobre un posible atentado contra Tusk y el viceprimer ministro y ministro de Defensa, Wladyslaw Kosiniak-Kamysz. Las autoridades calificaron la amenaza de extremadamente grave.
El caso salió a la luz después de que la unidad estatal encargada de proteger a los miembros del Gobierno remitiera a la policía un correo electrónico con información sobre el posible atentado. Las autoridades advirtieron además que las amenazas contra funcionarios polacos son cada vez más frecuentes.
