Pezeshkian señaló que Estados Unidos “no logrará nada con la presión económica en esta etapa, al igual que no logró nada en la guerra”. Afirmó que Teherán apuesta por resolver los problemas mediante el diálogo y la negociación, pero que seguirá oponiéndose firmemente a las presiones económicas.
Las negociaciones entre Irán y Estados Unidos permanecen estancadas, mientras ambos países mantienen sus diferencias en torno al control y la navegación por el estrecho de Ormuz. El tráfico por esta estratégica vía marítima se ha reducido considerablemente, lo que afecta al mercado energético mundial.
Asimismo, el 26 de agosto, la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán reiteró que el estrecho de Ormuz está bajo control iraní y que solo será reabierto cuando Estados Unidos acepte las condiciones de Teherán.
