Durante una conferencia de prensa celebrada en Chipre, tras reunirse con su homólogo chipriota, Nikos Christodoulides, Mahmoud Abbas afirmó que Palestina siempre ha demostrado su voluntad de alcanzar la paz con Israel, con el objetivo de que ambos pueblos puedan vivir en condiciones de seguridad y estabilidad. Asimismo, manifestó su disposición a entablar un diálogo tan pronto como se forme el nuevo Gobierno israelí.

Al concluir el recuento de los votos de las elecciones legislativas israelíes, ninguno de los dos principales bloques políticos —el encabezado por el primer ministro Benjamín Netanyahu y el liderado por el exjefe militar Gadi Eisenkot— obtuvo la mayoría necesaria para formar gobierno.

Según los resultados casi definitivos, el partido Likud, encabezado por Netanyahu, ocupa el primer lugar con 27 escaños de los 120 que componen la Knéset (Parlamento israelí). Le sigue la formación opositora Yashar, liderada por Eisenkot, con 21 escaños.

Por su parte, el partido B'Ychad, del ex primer ministro Naftali Bennett, obtuvo 12 escaños. En cuanto a las formaciones que representan a los votantes árabes, la Lista Conjunta consiguió 11 escaños, mientras que la alianza Ra'am obtuvo 8.

Este último resultado coincide con el obtenido por el Partido Demócrata, liderado por Yair Golan. Mientras tanto, los dirigentes de la oposición han iniciado consultas para formar una nueva coalición que cuente con la mayoría parlamentaria.

Se prevé que los resultados oficiales sean entregados al presidente israelí, Isaac Herzog, el próximo 4 de noviembre. Posteriormente, este iniciará consultas con las distintas fuerzas políticas para facilitar la formación del nuevo gobierno.

En caso de que los partidos no logren alcanzar un acuerdo para establecer una coalición de gobierno, la Knéset podría disolverse y convocar las nuevas elecciones en un plazo de 90 días.