Así lo expresó el primer ministro Le Minh Hung al reunirse hoy en Hanói con Jochen Schmittmann, representante jefe de la Oficina del Fondo Monetario Internacional (FMI) para Camboya, Laos y Vietnam, y con el sucesor al frente de la Oficina de Representación del FMI en Vietnam y Laos a partir del próximo 23 de agosto, Fazurin Jamaludin.

El jefe de Gobierno manifestó su deseo de que, bajo la gestión de Jamaludin, la Oficina del FMI continúe desempeñando su papel de puente para consolidar la cooperación sustancial y mantener un diálogo regular sobre políticas entre ambas partes, brindando asesoría práctica que contribuya al objetivo de un crecimiento rápido y sostenible.

A su vez, Jochen Schmittmann elogió el impresionante crecimiento de Vietnam y su capacidad para gestionar y responder a los choques externos mediante reformas en sectores clave para el desarrollo a largo plazo.

Asimismo, consideró que el país indochino aún dispone de un amplio margen de desarrollo gracias a la combinación armoniosa entre las políticas fiscal y monetaria, junto con otras medidas destinadas a respaldar el crecimiento y preservar la estabilidad macroeconómica.

Por su parte, Fazurin Jamaludin expresó su compromiso de dar continuidad y potenciar los resultados positivos alcanzados en la cooperación bilateral. De igual modo, aseguró que el FMI seguirá siendo un socio y acompañante confiable de la nación indochina en la consecución de sus objetivos de desarrollo en el próximo período.