El jefe de Gobierno destacó que las tres leyes están estrechamente vinculadas y son fundamentales para movilizar recursos y promover el crecimiento, con un impacto directo en la población, los inversores y la economía, así como en la seguridad y la defensa nacionales. En cuanto a la Ley de Tierras (modificada), destacó: “Debemos garantizar absolutamente el principio de que la tierra no sea privatizada, ni permitir que los extranjeros reciban derechos de uso de la tierra mediante transferencia bajo ninguna forma. Definimos el papel del Estado en la regulación de los precios y la necesidad de pasar del enfoque de compensar por los bienes afectados por la recuperación de tierras al de reconstruir la vida de las personas cuando el Estado recupere terrenos. Además, priorizamos el desarrollo de viviendas en edificios de apartamentos y limitar al máximo la parcelación y venta de terrenos en las zonas urbanas, especialmente en las grandes ciudades”.
En materia de vivienda e inmobiliario, el primer ministro propuso: “El desarrollo de viviendas de alquiler es una prioridad y, por tanto, debemos institucionalizarlo en la legislación, estableciendo mecanismos financieros, fiscales y crediticios para controlar los precios y ampliar este mercado. El Gobierno emitirá directrices para fomentar la expansión del mercado de viviendas de alquiler, bajo el principio de que el Estado tiene la responsabilidad de garantizar vivienda a la población”.
Le Minh Hung instó a los organismos competentes a estudiar y recoger las opiniones formuladas, así como a completar los proyectos de ley para garantizar su aplicación efectiva una vez aprobados.
