Según ellos, ese material abordó los principios fundamentales de la Conferencia de Bandung, consistentes en la autodeterminación, el respeto mutuo de soberanía, la no intervención y especialmente, el espíritu de “vivir y dejar que otros vivan su vida”, así como el compromiso de participación global sobre la base de la igualdad y la dependencia mutua.

Diplomáticos debaten en el acto conmemorativo.

El doctor Marty Natalegawa, ex ministro de Relaciones Exteriores de Indonesia, destacó: “La Conferencia de Bandung ofreció nuevas ideas sobre cómo las naciones pueden abordar la competencia geopolítica. Antes de aquella reunión los países creían que era necesario elegir bando. A esto la Conferencia de Bandung se opuso, dando lugar al Movimiento de Países No Alineados. Las naciones tienen derecho a la autonomía y a la autodeterminación”.

La primera Conferencia Asia-África, en 1955, es considerada la base para un cambio importante en el mapa político mundial, creando la premisa para el nacimiento del Movimiento de Países No Alineados y la cooperación Sur-Sur en las últimas décadas. El valor de sus mensajes se mantiene intacto en el contexto mundial actual para resolver los desafíos globales, ya que son consistentes con la Carta de las Naciones Unidas.