Hoang Van señaló que Vietnam, como país que ha sufrido numerosas guerras, comprende profundamente el dolor y las pérdidas que las minas y los restos explosivos de guerra siguen causando en distintos países.
La amenaza de las minas y los artefactos explosivos continúa constituyendo un importante obstáculo para la paz y el desarrollo sostenible, tanto en Vietnam como en otras partes del mundo, dijo.
La funcionaria reafirmó que Hanói mantiene una postura coherente de apoyo al espíritu y a los objetivos humanitarios de las convenciones internacionales sobre municiones en racimo y minas antipersona.
Vietnam respalda asimismo todos los esfuerzos destinados a impedir el uso indiscriminado de estas armas y proteger la vida de la población.
Al mismo tiempo, el país reafirma el derecho de cada Estado a garantizar su seguridad y defensa, así como a ejercer la legítima defensa, de conformidad con los principios fundamentales de la Carta de las Naciones Unidas y el derecho internacional.
La vicecanciller vietnamita expresó su confianza en que el Plan de Acción de Vientián servirá de hoja de ruta para orientar y concretar los esfuerzos conjuntos de los países a fin de avanzar hacia un mundo pacífico y seguro, libre de los riesgos derivados de las municiones en racimo.
Además, reafirmó que Vietnam continuará trabajando incansablemente por la paz, la cooperación y el desarrollo sostenible, y que está dispuesto a respaldar todas las iniciativas encaminadas a prevenir conflictos y promover la reconstrucción.
