“No importa cómo evolucionen nuestros vínculos actuales con ciertas naciones, siempre estaremos abiertos a combatir el terrorismo internacional, un desafío común para la humanidad”, dijo el mandatario ruso.
El número de ataques terroristas disminuyó a diez en 2018, a diferencia de los 997 cometidos durante estos últimos 10 años, señaló, y destacó además la necesidad de la lucha continua y consistente contra esos actos. Por lo tanto, las fuerzas de seguridad rusas deben usar métodos más eficientes para descubrir las amenazas terroristas, identificar a los reclutadores y cómplices de los terroristas, bloquear su fuente de armas y dinero, y detener las actividades de propaganda de los radicales y extremistas en internet, sugirió.
