La sede del gobierno ruso en Moscú. (Foto: RIA Novosti)

En consecuencia, a partir del 1 de marzo, Rusia continuará monitoreando los precios del petróleo de exportación.

Además, individuos y entidades legales que exportan petróleo y productos derivados del petróleo rusos deberán controlar la no imposición de precios máximos a los compradores.

El decreto establece que si las autoridades aduaneras, al declarar mercancías, detectan un precio máximo, se prohibirá el transporte de mercancías a través de ferrocarriles rusos y oleoductos transferidos desde Rusia a los países de la Unión Económica Asiática.