El Índice de Gerentes de Compras (PMI) preliminar de la eurozona se situó en 48,6 puntos en abril, frente a los 50,7 del mes anterior. Cabe destacar que una lectura inferior a 50, un indicador clave de la salud general de la economía, indica una contracción. El descenso de la producción se debe principalmente al sector de servicios, que experimentó su mayor caída en más de cinco años.
Por el contrario, la producción industrial de la eurozona continuó creciendo, alcanzando su ritmo más rápido desde agosto de 2025; en parte debido a que los clientes realizaron pedidos adicionales para acumular existencias ante el temor a una recesión.
El informe también muestra una disminución generalizada de la actividad empresarial en toda la eurozona, incluyendo Alemania y Francia, las dos mayores economías de la región.
Los analistas predicen que es muy probable que el Banco Central Europeo (BCE), con sede en Fráncfort, suba los tipos de interés este mismo mes para frenar la inflación.
