El informe destaca la buena resiliencia de Vietnam ante los desafíos externos, gracias a una base de consumo interno estable, un crecimiento sostenido en la manufactura y el comercio, y una continua expansión de los flujos comerciales, aunque a un ritmo más lento que en el período anterior.

Standard Chartered considera que el entorno macroeconómico de Vietnam sigue respaldado por una política monetaria flexible, con tasas de interés que se espera que se mantengan estables en el 4,5%, lo que contribuye a la estabilidad del mercado monetario y apoya el crecimiento.

En general, se prevé que Vietnam se mantenga entre las economías con perspectivas de crecimiento estables en la región.