En declaraciones a la prensa, Mario Fehr, director de Seguridad de Zúrich, afirmó que se trata de un acto terrorista.

Por su parte, el comandante de la policía cantonal de Zúrich, Marius Weyermann, señaló que las evidencias halladas en el lugar indican que la investigación debe orientarse hacia una posible “radicalización” del crimen.

Previamente, la policía informó que el incidente ocurrió alrededor de las 8:30 de la mañana. Tres personas resultaron heridas, todas ellas ciudadanos suizos.

El sospechoso, un hombre de 31 años, fue detenido por las fuerzas de seguridad. Según testigos, el atacante gritó “Allahu Akbar” (“Dios es el más grande”) mientras corría frente a la estación ferroviaria.