Teherán sostiene que la reapertura del estrecho de Ormuz y la reanudación de las negociaciones no serán posibles mientras no se satisfagan sus demandas y continúen las acciones hostiles contra Irán y sus aliados.

Mohsen Rezaei, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, subrayó que la negativa a reanudar las negociaciones no significa que su país renuncie a la vía diplomática.

Según Rezaei, Teherán sigue apostando por las soluciones diplomáticas, pero considera que la reapertura del estrecho de Ormuz y la reanudación del diálogo dependen de que Washington acepte sus condiciones.

El 24 de septiembre, Irán presentó a los mediadores internacionales una propuesta de siete puntos destinada a reabrir el estrecho y reanudar las negociaciones de paz. Entre sus principales exigencias figuraban el cese de las hostilidades, el levantamiento de las sanciones y del bloqueo económico, así como la liberación de los activos iraníes congelados. Estados Unidos respondió a la propuesta, pero, según Teherán, su respuesta no satisfizo todas sus demandas. Por consiguiente, hasta el momento no se ha alcanzado ningún acuerdo que permita reabrir el estrecho o reanudar las negociaciones.

Por otra parte, el secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, visitó Egipto el 23 de octubre, en un contexto marcado por el aumento de las tensiones en Oriente Medio y el agravamiento de las consecuencias humanitarias de los conflictos.