El Centro de Alerta de Tsunamis del Pacífico (PTWC, por sus siglas en inglés), con sede en Estados Unidos, también rebajó su nivel de alerta a “precaución” y descartó la posibilidad de un gran tsunami que pudiera afectar al estado de Hawái.
En consecuencia, los residentes evacuados pudieron regresar a sus hogares. Medidas similares se adoptaron en la isla de Sajalín y en la ciudad de Severo-Kurilsk, en el archipiélago de las Kuriles, en el extremo oriental de Rusia.
Por su parte, Igor Medvedev, director del Departamento de Estudios sobre Tsunamis del Instituto de Oceanología de Rusia, explicó que la ola generada por el seísmo, de magnitud 8,8 frente a las costas de Kamchatka, alcanzó entre cinco y seis metros de altura. Añadió, además, que la probabilidad de que se produzca otro terremoto de características similares en un futuro próximo es baja.
Filipinas y Micronesia también levantaron sus advertencias, al no detectarse riesgo en sus zonas costeras.
