Según las autoridades venezolanas, decenas de miles de personas siguen sin haber sido localizadas. El Gobierno aún no ha publicado una estimación oficial, sin embargo, las Naciones Unidas consideran que hasta 50.000 personas podrían continuar desaparecidas tras los dos terremotos consecutivos, de magnitudes 7,2 y 7,5.
La franja costera de La Guaira, al norte de Caracas, es la zona más afectada, con numerosos barrios completamente destruidos. Durante la última semana, los equipos de rescate lograron salvar a varios supervivientes.
En La Guaira, la maquinaria pesada ha comenzado a demoler las estructuras colapsadas, mientras algunas familias continúan buscando los cuerpos de sus seres queridos entre los escombros.
Al mismo tiempo, el aeropuerto internacional de Maiquetía, en La Guaira, ha reanudado parcialmente sus operaciones para recibir vuelos con ayuda humanitaria.
Las autoridades venezolanas señalaron que trabajan junto con sus socios internacionales para restablecer plenamente la actividad del aeropuerto y que prevén culminar ese proceso la próxima semana.
A medida que las operaciones de rescate llegan a su fase final, la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, presidió una ceremonia de condecoración en homenaje a los equipos internacionales de rescate, incluidos los especializados en perros de búsqueda.
Rodríguez afirmó que Venezuela atraviesa “un profundo dolor que envuelve a todo el país”, mientras numerosas familias aún mantienen la esperanza de encontrar con vida a sus seres queridos o han perdido todo su patrimonio.
