El líder vietnamita propuso que las empresas e instituciones pertinentes de ambos países desarrollen una cooperación que vaya más allá del simple intercambio comercial de bienes y abarque también la inversión y la producción conjuntas.
Asimismo, instó a las empresas francesas a establecer en Vietnam bases de producción, centros de investigación y desarrollo, centros tecnológicos y redes de proveedores, y alentó a las empresas vietnamitas a invertir en el país galo.
Además, hizo hincapié en la necesidad de pasar de una relación de “proveedor y cliente” a una asociación tecnológica, y de una cooperación bilateral a la construcción conjunta de cadenas de valor orientadas a la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), la Unión Europea (UE) y el mercado global.
