Así lo pidió el secretario general del Partido Comunista y presidente de Vietnam, To Lam, durante la ceremonia por el 70.º aniversario de la fundación de dicho centro universitario (15 de octubre de 1956-15 de octubre de 2026) y el recibimiento de la Orden del Trabajo de Primera Clase.
En el acto, el líder expresó su satisfacción por las sólidas bases edificadas por la institución, que cuenta con más de 1.000 docentes de planta, de los cuales el 76,2 % posee el grado de doctor.
También propuso convertir a la Universidad de Ciencia y Tecnología de Hanói en un centro de investigación de excelencia, capaz de asumir importantes misiones nacionales y cumplir la meta trazada de situarse entre las 100 y 150 mejores universidades de Asia para 2035.
“Tienen que generar un avance decisivo en la formación de talentos, formando un equipo con la capacidad de liderar la tecnología y la industria de Vietnam. Es indispensable formar a ingenieros que dominen el diseño y la experimentación, dotados de responsabilidad profesional, así como capacitar a expertos capaces de encabezar grandes programas. En la era de la inteligencia artificial, resulta aún más necesario cultivar el pensamiento innovador, la autonomía, la independencia, la capacidad de verificación y la honestidad académica; centrándose en la investigación, el dominio tecnológico y la resolución de los grandes retos del país. El país aguarda las soluciones emanadas del intelecto de esta Universidad”, orientó.
El dignatario expresó, además, su deseo de que la Universidad de Ciencia y Tecnología de Hanói promueva de forma proactiva conexiones, desarrolle un ecosistema de innovación y lleve los resultados de la investigación a la producción y la vida cotidiana, contribuyendo al desarrollo empresarial y a una mejor calidad de vida para la población.
