En el artículo titulado "Por una civilización ecológica, un Vietnam verde y un océano pacífico y sostenible", con motivo del Día Mundial del Medio Ambiente (5 de junio) y el Día Mundial de los Océanos (8 de junio), el dirigente subraya que Vietnam debe adoptar un principio rector coherente: el desarrollo verde, la protección del medio ambiente, la conservación de los océanos y la adaptación al cambio climático deben convertirse en pilares fundamentales del modelo de desarrollo del país en la nueva era.
Para lograr esta visión, el líder plantea seis prioridades principales para los próximos años. Primero, Vietnam debe seguir desarrollando su filosofía de crecimiento y su marco de gobernanza ambiental, reconociendo la naturaleza como la base del desarrollo sostenible. Todas las estrategias, planes, programas y proyectos de desarrollo deben diseñarse teniendo en cuenta la capacidad de carga ecológica de los sistemas naturales, los requisitos de resiliencia climática y la imperiosa necesidad de salvaguardar la salud pública.
Segundo, Vietnam debe acelerar la transición verde en su modelo de crecimiento, estructura energética, sistemas de producción, patrones de consumo y desarrollo urbano. La transformación verde debe ser un motor clave para mejorar la competitividad nacional. Vietnam debe promover una economía azul moderna y responsable que respalde la protección de la soberanía nacional, el sustento de las comunidades costeras y la paz en el mar. El país aspira a construir un modelo económico marino más avanzado, basado en la ciencia, la tecnología, los datos marinos y la conservación de los ecosistemas. Entre las áreas prioritarias se incluyen el desarrollo de puertos marítimos sostenibles, energías renovables marinas, industrias de biotecnología marina, ecoturismo en zonas costeras e insulares y servicios marítimos. Asimismo, se necesitan medidas más estrictas para combatir la pesca ilegal, proteger los recursos marinos y mejorar el nivel de vida de las comunidades pesqueras.
Paralelamente, Vietnam se centrará en la restauración de los ecosistemas naturales y el fortalecimiento de la resiliencia climática como componente estratégico de la infraestructura nacional.
El líder del Partido y del Estado también subraya la importancia de construir un sistema de gobernanza ambiental basado en la ciencia, los datos, la tecnología digital y una amplia participación social, garantizando al mismo tiempo la equidad en la transición verde y ampliando la cooperación internacional en materia de acción climática, protección ambiental y gobernanza oceánica.
Vietnam es una nación ribereña y uno de los países más vulnerables a los impactos del cambio climático. Con más de 3260 kilómetros de costa, dos importantes deltas fluviales, una extensa red de vías navegables y numerosas ciudades costeras que albergan a millones de personas, Vietnam enfrenta riesgos significativos derivados del aumento del nivel del mar, tormentas e inundaciones, intrusión de agua salada, erosión costera, contaminación, disminución de los recursos marinos, degradación ecológica y sobreexplotación de los recursos naturales. Estos desafíos urgen a impulsar el desarrollo sostenible y a fortalecer la resiliencia ambiental.
