A su juicio, ambos países comparten economías abiertas, una notable capacidad para atraer inversión extranjera y una sólida integración en las cadenas globales de valor. También coinciden en sus ambiciones económicas. México aspira a figurar entre las diez mayores economías del mundo, mientras que Vietnam se ha fijado el objetivo de convertirse en un país desarrollado.

La política de apertura de Vietnam ofrece nuevas oportunidades para afianzar los vínculos bilaterales, más de cinco décadas después del establecimiento de las relaciones diplomáticas. En este contexto, Negrín Muñoz destacó la publicación de México | Vietnam: Visión de futuro, el primer proyecto académico bilateral multidisciplinario dedicado a estudiar la evolución y las perspectivas de los lazos entre ambos países.

El intercambio económico ha cobrado un fuerte impulso durante la última década, en buena medida gracias a la participación de Vietnam y México en el Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (CPTPP). Esta experiencia demuestra, a su juicio, el potencial de los marcos multilaterales para ampliar la cooperación bilateral y estrechar los vínculos entre Vietnam y América Latina.

Las prioridades para los próximos años incluyen facilitar la inversión bilateral, dinamizar el comercio y aprovechar mejor los mecanismos multilaterales compartidos. La presidencia de APEC que Vietnam ejercerá en 2027, seguida de la de México en 2028, permitirá coordinar prioridades bilaterales e interregionales y dar un nuevo impulso al diálogo de alto nivel.

La diplomacia, señaló, desempeña un papel esencial en la preservación de la estabilidad, la solución pacífica de controversias y el fortalecimiento del multilateralismo. México aspira a seguir trabajando con Vietnam en el Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) y el Tratado Integral y Progresivo de Asociación Transpacífico (CPTPP), además de aprovechar los vínculos entre la Alianza del Pacífico y la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) para estrechar la conexión entre América Latina y el Sudeste Asiático.

Vietnam y México mantienen asimismo numerosas afinidades históricas y comparten aspiraciones de desarrollo económico y social. Para la sociedad mexicana, el presidente Ho Chi Minh conserva un lugar especial como figura estrechamente vinculada a la historia de Vietnam. El creciente intercambio en distintos ámbitos refleja, además, la evolución favorable de los lazos políticos y económicos.

Entre las áreas con mayor potencial figuran el turismo inclusivo, la economía verde, la conservación y restauración del patrimonio, la transformación digital, las energías limpias, la agricultura de alta tecnología, la innovación y los intercambios académicos. El desafío ahora es convertir estas afinidades en iniciativas concretas y estrechar los vínculos entre las sociedades y los sectores productivos de ambos países.