Ante la situación, varios países pusieron en marcha planes urgentes de evacuación y protocolos de cuarentena para sus ciudadanos.
Los vuelos de repatriación están previstos entre hoy y mañana. Estados Unidos y Reino Unido enviaron aeronaves para trasladar a sus nacionales, mientras Países Bajos, bajo cuya bandera opera el barco, coordina con España las medidas de recepción y control sanitario para pasajeros neerlandeses y ciudadanos de otras nacionalidades.
Ante la llegada del crucero a aguas españolas, el director general de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus, viajó a Tenerife junto con la ministra de Sanidad de España, Mónica García, y el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, para coordinar el operativo de recepción y evacuación de los pasajeros. Tedros aseguró que el riesgo de propagación del virus para la población local es bajo.
Las autoridades españolas informaron además que el crucero no atracó directamente en el puerto, sino que permaneció fondeado frente a la costa mientras los pasajeros eran trasladados a tierra en embarcaciones menores. Las personas desembarcadas solo pudieron llevar artículos esenciales y deberán cumplir cuarentena sanitaria obligatoria.
