Con este acuerdo, Vietnam eleva a 18 el número de tratados de libre comercio suscritos, varios de ellos de nueva generación y sujetos a exigentes estándares.

La firma cobra especial relevancia en un contexto de volatilidad del comercio mundial, crecientes tensiones geopolíticas y comerciales y riesgo de un repunte del proteccionismo. La EFTA agrupa a Suiza, Noruega, Islandia y Liechtenstein, cuatro economías europeas avanzadas que destacan por su capacidad de innovación.

Según Le Duy Binh, director de Economica Vietnam, el acuerdo refleja el compromiso del país con la integración internacional y con un sistema de comercio abierto basado en normas.

“El acuerdo permitirá a Vietnam diversificar sus cadenas de suministro, tanto en lo que respecta a los mercados de destino como a las fuentes de insumos para la producción. En concreto, ampliará las posibilidades de abastecimiento de tecnología, materias primas, materiales auxiliares, productos farmacéuticos y otros insumos necesarios para la producción y la transformación en el país. Esto contribuirá a reducir los riesgos asociados a las fluctuaciones de otros grandes mercados. Este es uno de los aspectos más importantes del VEFTA en el actual contexto del comercio mundial”, manifestó.

Además de facilitar el acceso a nuevos mercados, el tratado reforzará los vínculos entre Europa, que busca diversificar sus alianzas económicas, y Vietnam, que aspira a consolidar su posición en las cadenas de suministro internacionales.