En su intervención, el máximo dirigente subrayó que la legislación debe convertirse en una ventaja competitiva nacional y contribuir al desarrollo rápido y sostenible del país. Asimismo, pidió establecer orientaciones a largo plazo para el perfeccionamiento del sistema jurídico.
“Las leyes deben ser suficientemente estables para que ciudadanos y empresas puedan invertir con confianza y prever sus derechos y obligaciones, pero también suficientemente flexibles para responder a las exigencias del desarrollo y la integración internacional, adaptarse a los avances científicos y tecnológicos y a los nuevos modelos de negocio, hacer frente al cambio climático y abordar los nuevos problemas que surjan en la práctica. El paso del control previo al control posterior debe basarse en normas, datos, gestión de riesgos y rendición de cuentas. Debemos ser proactivos en la gestión para crear un entorno favorable. Las políticas piloto deben aplicarse de forma controlada, con un ámbito, un plazo y unas responsabilidades claramente definidos, y garantizar la protección de las personas afectadas. Debemos prevenir decididamente los intereses particulares en la formulación de políticas”, afirmó.
En cuanto a la reforma del Código Penal de 2015 y de la Ley de Organización de los Organismos de Investigación Penal de 2015, To Lam pidió que las modificaciones reflejen una política penal estricta y humanitaria, prioricen la prevención, protejan a las personas y contribuyan al desarrollo.
Asimismo, insistió en que las reformas no deben criminalizar las relaciones civiles, económicas y administrativas, y que es necesario delimitar claramente el alcance de la legislación para proteger a quienes actúan conforme a la ley.
