En su intervención, Phan Van Giang afirmó que el mundo atraviesa profundas transformaciones, complejas e impredecibles, mientras que la paz y la estabilidad siguen siendo una aspiración común de la comunidad internacional.
En este contexto, señaló: “Propondremos el multilateralismo y trabajaremos por un orden internacional justo e inclusivo, basado en el derecho y en las instituciones internacionales. Para construir ese orden, se requiere estabilidad estratégica y un entorno de paz, así como relaciones entre los Estados sustentadas en la igualdad y el respeto mutuo, una cooperación que beneficie a todos y la solución de las diferencias mediante el diálogo, de conformidad con el derecho internacional, la Carta de las Naciones Unidas y los compromisos regionales”.
Para consolidar las bases del orden internacional y fortalecer la estabilidad estratégica, el dirigente señaló cuatro prioridades. Entre ellas, destacó la necesidad de fomentar la buena voluntad, la sinceridad, la confianza estratégica y el reparto de responsabilidades entre los países; respetar el derecho internacional y reforzar el papel de los mecanismos multilaterales, con las Naciones Unidas como eje de la gobernanza de la seguridad mundial; así como promover la unidad, el consenso, la ayuda mutua y la solidaridad.
En cuanto a la cuestión del mar del Este, Phan Van Giang reafirmó el compromiso de Vietnam con la solución pacífica de las controversias y el respeto del derecho internacional.
“Vietnam siempre ha respetado y aplicado plenamente la Declaración sobre la Conducta de las Partes en el Mar del Este y desea acelerar las negociaciones para alcanzar un Código de Conducta eficaz, sustantivo y viable. Vietnam mantiene su firme compromiso de resolver las cuestiones relativas al mar del Este por medios pacíficos, sobre la base del respeto del derecho internacional, incluida la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar de 1982”, manifestó.
