La intervención tuvo lugar en el marco de su visita de Estado a la República de Singapur.
Ante responsables políticos, expertos y representantes de los sectores de defensa y seguridad de numerosos países, To Lam expuso varias propuestas orientadas a fortalecer la paz, la estabilidad y la capacidad de respuesta de Asia-Pacífico en un contexto internacional cada vez más complejo e imprevisible.
El dirigente vietnamita defendió la necesidad de reforzar el papel del derecho internacional, la Carta de las Naciones Unidas y el diálogo como herramientas eficaces para prevenir riesgos y gestionar desacuerdos. Subrayó que este principio reviste una importancia especial en los mares y océanos, espacios esenciales para el comercio mundial, la seguridad energética y alimentaria, así como para el funcionamiento de las cadenas globales de suministro.
En relación con el Mar del Este, reafirmó que Vietnam respalda la resolución de todas las disputas por medios pacíficos y sobre la base del derecho internacional, en particular de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (UNCLOS) de 1982. Asimismo, reiteró el respeto de Vietnam a los derechos e intereses legítimos de otros Estados y su determinación de proteger su independencia, soberanía, derechos soberanos y jurisdicción conforme al orden jurídico internacional.
To Lam abogó, además, por una arquitectura regional abierta e inclusiva, con la ASEAN como eje vertebrador. En este sentido, expresó el respaldo de Vietnam a Filipinas como futura presidencia rotatoria de la organización en 2026 y manifestó la disposición de Hanói a trabajar estrechamente con los demás miembros para consolidar la paz, reforzar la conectividad, ampliar las oportunidades de desarrollo y situar a los ciudadanos de la ASEAN en el centro de las políticas regionales.
El máximo dirigente vietnamita también llamó a establecer marcos de responsabilidad adecuados para las tecnologías emergentes y la industria de defensa. A su juicio, el ámbito de la seguridad y la defensa requiere un diálogo más amplio sobre la inteligencia artificial, mientras que la industria militar debe contribuir a la legítima defensa de los Estados y a la estabilidad regional, sin alimentar dinámicas de confrontación ni carreras armamentísticas.
“Reforzar las capacidades de defensa constituye una necesidad legítima; sin embargo, una seguridad duradera no puede sustentarse exclusivamente en el poder militar ni edificarse sobre la inseguridad de otros Estados. Resulta imprescindible promover economías resilientes frente a las perturbaciones externas, cadenas de suministro abiertas y diversificadas, infraestructuras interconectadas y una cooperación más estrecha en los ámbitos financiero, tecnológico y de formación de recursos humanos. Asimismo, es necesario intensificar la colaboración en áreas de interés común como la gestión y respuesta ante desastres, la salud pública, la seguridad hídrica, alimentaria y energética, la ciberseguridad, la protección de infraestructuras críticas y las operaciones de búsqueda y rescate.”, afirmó.
Según añadió, cuando la cooperación contribuye de manera tangible a mejorar la seguridad, los medios de vida y el bienestar de la población, la confianza estratégica se fortalece de forma natural y duradera.
To Lam destacó que Asia-Pacífico es una región abierta en la que todos los países con intereses legítimos pueden contribuir, de manera responsable, a la paz, la estabilidad y el desarrollo. En ese contexto, señaló que contribuir a la seguridad regional equivale a proteger los intereses estratégicos de Vietnam a largo plazo.
“Vietnam está dispuesto a colaborar con los países de dentro y fuera de la región para fortalecer el respeto a las normas internacionales, afianzar la confianza mutua, impulsar el diálogo, ampliar la cooperación, reducir los riesgos y construir conjuntamente una Asia-Pacífico más segura, resiliente y próspera”, concluyó.
Horas antes, To Lam se reunió también con el presidente de Timor-Leste, José Ramos-Horta.
