El máximo dirigente vietnamita reiteró que la aceleración de la industrialización y la modernización, con la ciencia, la tecnología, la innovación y la transformación digital como principales motores del desarrollo, debe ir acompañada del mantenimiento de la estabilidad macroeconómica y de un incremento sostenido de la productividad, la calidad, la eficiencia, el valor añadido y la competitividad de la economía.

Esa orientación constituye la hoja de ruta para materializar el objetivo de mantener un crecimiento del producto interior bruto (PIB) de dos dígitos durante el período 2026-2030.

En este contexto, Pham Van Quan, subdirector del Departamento de Industria del Ministerio de Industria y Comercio, señaló: “Durante mucho tiempo, Vietnam se ha centrado principalmente en la extracción de recursos minerales y en su procesamiento básico. Si queremos incrementar el valor añadido, debemos apostar decididamente por la ciencia y la tecnología para desarrollar el procesamiento profundo de los minerales, ya que este sector puede contribuir de forma rápida y directa al objetivo de un crecimiento de dos dígitos. Dominar estas tecnologías no solo impulsará el PIB, sino que también permitirá avanzar hacia la autonomía en el suministro de materias primas y equipos de producción. Ese es, precisamente, uno de los cambios más significativos que entraña la transformación de nuestro modelo de crecimiento”.

El sector de inversión extranjera directa (IED) aporta más del 85 % del valor total de las exportaciones vietnamitas y concentra su actividad, sobre todo, en la industria manufacturera y en los sectores de alta tecnología. Sin embargo, las cadenas nacionales de suministro todavía presentan importantes limitaciones.

A juicio del economista Le Duy Binh, doctor en Economía y director de Economica Vietnam, la capacidad de innovación tecnológica del país continúa siendo uno de sus principales desafíos.

“Hasta ahora hemos dependido, fundamentalmente, de la importación de tecnología, mientras que la innovación tecnológica propia sigue siendo limitada. La resolución del Partido sobre el desarrollo de la ciencia, la tecnología y la innovación ha identificado con precisión las principales debilidades de nuestra economía y ha logrado movilizar tanto a la comunidad empresarial como a los organismos de gestión para que adopten medidas capaces de convertir la ciencia y la tecnología en la auténtica clave del desarrollo. Solo así podremos reforzar nuestra capacidad para absorber y difundir nuevas tecnologías y, en una etapa posterior, generar innovación tecnológica propia”, manifestó.

Vietnam aspira a convertirse, en 2030, en un país en desarrollo con una industria moderna y un nivel de renta medio-alto. Con la vista puesta en 2045, el objetivo nacional es alcanzar la condición de país desarrollado con altos ingresos.