Según el documento, el Comité acordó reorientar la atracción de inversión extranjera directa (IED) hacia un modelo más selectivo, priorizando captar proyectos con tecnologías avanzadas y alto valor añadido, para una mayor integración y una mayor contribución a la transición verde, la transformación digital, el desarrollo de recursos humanos, la innovación y el fortalecimiento de la autonomía de la economía nacional.
Asimismo, el texto subraya que los incentivos a la inversión estarán condicionados al cumplimiento de compromisos concretos. Entre ellos destacan el desarrollo tecnológico, la investigación y la innovación, la transferencia tecnológica, la capacitación de trabajadores, el aumento del valor añadido, el desarrollo de proveedores locales, la protección del medio ambiente y el cumplimiento de la legislación vigente.
También establece que los incentivos no se concederán de forma generalizada y que se priorizará la calidad de las inversiones por encima de su volumen. Además, reitera que Vietnam no comprometerá sus intereses estratégicos por proyectos de corto plazo.
El Comité instó a mejorar los mecanismos de selección, apoyo, gestión y supervisión de los inversores estratégicos, así como a desarrollar una base de datos nacional sobre este tipo de inversores y una ventanilla única nacional de inversión integralmente digitalizada e interoperable.
El objetivo es que la IED no solo llegue a Vietnam, sino que contribuya de manera efectiva a fortalecer la capacidad productiva, tecnológica y de gestión del país, elevando gradualmente su posición en las cadenas globales de valor.
