En su intervención, el ministro consejero Nguyen Hai Luu, representante permanente adjunto de Vietnam ante las Naciones Unidas, reconoció los esfuerzos de esta organización y sus Estados miembros para combatir el terrorismo y destacó que este fenómeno sigue representando una grave amenaza para la paz, la estabilidad y el desarrollo a nivel mundial.
Asimismo, expresó su preocupación por el uso creciente del ciberespacio, las tecnologías emergentes y las cuestiones sociales, étnicas y religiosas por parte de grupos terroristas y extremistas para difundir ideologías radicales, reclutar miembros, organizar redes e incitar a la violencia transfronteriza, lo que plantea retos cada vez mayores a los esfuerzos antiterroristas de los países.
Al reafirmar la posición constante de Vietnam de condenar el terrorismo en todas sus formas, manifestaciones y motivaciones, el diplomático instó a los Estados miembros de la ONU a fortalecer la cooperación en la investigación, el enjuiciamiento y el procesamiento de personas y organizaciones responsables de planificar, ejecutar o financiar actos terroristas, incluidos aquellos vinculados a incidentes ocurridos en Vietnam en los últimos años.
En cuanto a las medidas antiterroristas, subrayó la necesidad de un enfoque integral que combine el fortalecimiento de la seguridad y la aplicación de la ley con esfuerzos destinados a abordar las causas principales del terrorismo, incluidas las desigualdades políticas, económicas y sociales, los conflictos prolongados, la discriminación y la marginación.
También destacó la importancia de la cooperación internacional, el intercambio de información y experiencias, la asistencia técnica y el desarrollo de capacidades, en particular para los países en desarrollo. Al mismo tiempo, afirmó que todas las medidas antiterroristas deben ajustarse a la Carta de las Naciones Unidas y al derecho internacional, y se opuso a la aplicación de dobles raseros en los esfuerzos antiterroristas.
