Esta información se dio a conocer en un informe publicado el 16 de septiembre por las organizaciones Bain & Company (Estados Unidos), DBS Bank (Singapur) y Vriens & Partners (Singapur).

Según el informe, este crecimiento estaría impulsado por la inversión extranjera y una formación de capital sostenida, la industrialización y el desarrollo continuo de las infraestructuras, así como por el aumento de la productividad basado en la tecnología. El consumo interno estable y unas condiciones demográficas favorables en algunas de las principales economías también contribuirían a este crecimiento.

El documento destaca diferencias significativas en el ritmo de crecimiento entre las economías de la región. En 2024 y 2025, Vietnam, Malasia y Singapur crecieron por encima de las expectativas, impulsados por factores como la demanda de semiconductores vinculada a la inteligencia artificial (IA), las exportaciones de productos manufacturados y el aumento de la inversión.

Asimismo, el estudio señala que Vietnam podría mantener el mayor ritmo de crecimiento de la región, mientras que Tailandia avanzaría a un ritmo más lento que el resto de las principales economías.