Vietnam cuenta con pruebas históricas y bases jurídicas suficientes para afirmar su soberanía sobre el archipiélago, incluidos el arrecife Hai Sam y la isla Ba Ba, de conformidad con el derecho internacional.

Vietnam reiteró que toda actividad extranjera no autorizada en el archipiélago es ilegal y carece de validez jurídica. El país rechaza firmemente estas acciones, ha realizado gestiones diplomáticas formales y exige que cesen de inmediato y no vuelvan a repetirse.