Las vietnamitas, actuales campeonas del mundo, completaron un recorrido exigente hasta la final. En semifinales derrotaron por un ajustado 13-10 a Bélgica, que previamente había eliminado en cuartos de final a una de las dos selecciones francesas, país de origen de este deporte.

Con este triunfo, Vietnam reafirmó su posición de liderazgo en la petanca femenina mundial.