Lee subrayó la disposición de Seúl a desempeñar un papel clave en el desarrollo futuro de Vietnam. Ambos mandatarios coincidieron en priorizar ámbitos como la inteligencia artificial, las telecomunicaciones, la ciberseguridad y la transformación digital.

Los dos dirigentes reafirmaron su compromiso con la protección de los derechos e intereses legítimos de sus comunidades en el exterior, incluidas las familias multiculturales, y apostaron por intensificar la cooperación eficaz entre las autoridades locales.

To Lam instó a Corea del Sur a respaldar el desarrollo de las industrias culturales y del entretenimiento en Vietnam, compartir experiencias en la promoción turística y ampliar la coordinación en foros multilaterales.

Ambos líderes compartieron una visión estratégica sobre el mantenimiento de la paz y la estabilidad en el Mar del Este, con pleno respeto del derecho internacional y de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (UNCLOS) de 1982. Asimismo, reafirmaron la importancia de promover la paz en la península coreana.

Tras la reunión, ambas partes presenciaron la firma de doce memorandos de entendimiento entre Vietnam y Corea del Sur.