To Lam expresó su confianza en que la nación del sol naciente continúe desarrollándose y siga contribuyendo activamente a la paz, la estabilidad, la cooperación y el desarrollo tanto regional como global. Asimismo, trasladó una invitación al emperador y a la emperatriz, así como a la primera ministra Takaichi Sanae, para que visiten Vietnam en una fecha oportuna.

Por su parte, Takaichi Sanae reafirmó la voluntad de su Gobierno de ampliar la cooperación con Vietnam en todos los ámbitos. Destacó el papel y la posición del país en la región, subrayó la importancia que concede a su política de independencia y autonomía, y reiteró su apoyo a los objetivos de desarrollo de Vietnam en esta nueva etapa.

Ambos dirigentes acordaron intensificar los intercambios y las visitas de alto nivel, así como promover una cooperación más sustantiva en ámbitos como la defensa y la seguridad, la economía, la ciencia y la tecnología, la transformación digital, la transición verde, la seguridad energética, el trabajo, la sanidad y la cooperación local.