El documento afirma que la cooperación comercial y la integración económica impulsan la Asociación Estratégica Integral entre Vietnam y Nueva Zelanda.
Ante la necesidad de adaptar la cooperación tradicional a los rápidos avances tecnológicos, ambos países acordaron explorar nuevas oportunidades económicas en los sectores tecnológico, ecológico y marítimo.
Vietnam y Nueva Zelanda reafirman su determinación de promover la integración económica regional y se comprometen a apoyar firmemente un sistema multilateral de comercio libre, abierto, inclusivo y basado en normas, al tiempo que impulsan innovaciones comerciales para fortalecer la resiliencia económica. Asimismo, celebran la ampliación del acceso mutuo a los mercados y alientan la apertura de rutas aéreas directas entre ambos países para fomentar el turismo, los vínculos empresariales y los intercambios entre sus pueblos.
También reconocen la importancia de mantener la cooperación bilateral en materia de defensa mediante un mayor entendimiento mutuo, el intercambio de delegaciones de alto nivel, el diálogo estratégico, la formación y el desarrollo de capacidades, la cooperación naval y la concienciación sobre seguridad marítima. Asimismo, destacan el apoyo constante de Nueva Zelanda a las labores de desminado y eliminación de municiones sin explotar en Vietnam y la región.
Según el texto, Hanói y Wellington seguirán buscando oportunidades de cooperación en ámbitos estratégicos y específicos, incluidas actividades destinadas a fomentar la experiencia militar, en particular en el marco del Acuerdo de Cooperación en el Mantenimiento de la Paz.
Ambas partes reiteran el papel central de la ASEAN y de los mecanismos liderados por esta Asociación de Naciones del Sudeste Asiático en el mantenimiento de una arquitectura regional abierta, transparente, resiliente, inclusiva y basada en normas, contribuyendo así a apoyar a los socios regionales en el fomento del diálogo y la cooperación, el respeto del derecho internacional y la protección de la soberanía y los intereses de todos los países.
Además, reafirman su firme compromiso con el multilateralismo y con un sistema internacional basado en normas, fundamentado en la Carta de las Naciones Unidas y el derecho internacional; subrayan que la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (UNCLOS) de 1982 constituye el marco jurídico integral para todas las actividades en los mares y océanos, y afirman que las reivindicaciones territoriales deben ajustarse a la UNCLOS.
La Declaración Conjunta también destaca la determinación de Vietnam y Nueva Zelanda de promover la cooperación en diversas áreas adicionales, como el desarrollo y el cambio climático, la formación de recursos humanos de alta calidad, la educación y los intercambios entre pueblos.
