En este recorrido, los delegados extranjeros experimentaron múltiples aspectos de la cultura vietnamita, desde el sonido de los gongs y las danzas tradicionales de las etnias Muong y de las Tierras Altas Centrales (Tay Nguyen), hasta el arte del tejido Deng y la gastronomía del pueblo Ta Oi. Estas vivencias les permitieron conocer mejor la diversidad cultural de Vietnam, y también tendieron puentes entre diferentes culturas.

May, procedente de México, compartió: “Todos son muy amables. Fuimos recibidos con muchísima atención y calidez. Todas las actividades que presenciamos y experimentamos directamente fueron maravillosas, y realmente nos hicieron sentir mucho más cercanos a la cultura vietnamita. También notamos muchas similitudes entre la cultura de Vietnam y la de México. Por eso, con el espíritu del Festival Mundial de la Cultura que nos reúne aquí, nos resulta sumamente idóneo y significativo vivir experiencias que nos acercan más. Y, por supuesto, la hospitalidad aquí ha sido fabulosa. Toda la gente es extraordinaria. Hay muchísimas sonrisas, gestos amables y palabras cálidas. La gastronomía también es excelente”.

Al visitar por primera vez la Aldea Cultural y Turística de las Etnias de Vietnam, Usman Shakeel, de Pakistán, expresó: “Esta ha sido una de las experiencias más hermosas que he tenido en mi vida hasta el momento. Me encanta este lugar: los paisajes son hermosos, la gente es maravillosa y la comida es deliciosa”.

La actividad contribuyó a difundir la imagen de un Vietnam culturalmente diverso, rico en tradiciones, cálido y hospitalario. Además, posiciona a Hanói como un punto de encuentro e intercambio cultural, donde los valores de Vietnam y del mundo se reúnen, se conectan y se comparten.