Rubio precisó que la propuesta ya se ha abordado por vía diplomática, aunque todavía no hay acuerdo sobre la fecha, el lugar ni la agenda. Días antes, varios medios de comunicación, citando fuentes diplomáticas, habían informado que Rusia había propuesto celebrar el encuentro al margen de una conferencia internacional prevista en el país asiático para noviembre.

La iniciativa coincide con los esfuerzos de Washington por impulsar una solución diplomática al conflicto en Ucrania, mientras persisten las diferencias entre Estados Unidos y China en materia de comercio, tecnología y seguridad.

De celebrarse, la cumbre ofrecería a los tres dirigentes la oportunidad de abordar cuestiones internacionales de primer orden, en particular, las perspectivas de poner fin al conflicto en Ucrania y de estabilizar las relaciones entre las principales potencias mundiales.