La Academia de Ciencia y Tecnología de Vietnam es una de las cinco instituciones encargadas de analizar e identificar muestras de restos de mártires en el marco de la Campaña “500 días y noches para acelerar la búsqueda y recuperación de restos de los soldados caídos”, actualmente en marcha, para devolver la identidad a quienes aún permanecen sin identificar. En el laboratorio del Centro de Identificación de ADN, dependiente de la Academia, los científicos procesan cada muestra mediante un procedimiento especialmente diseñado para afrontar las complejas condiciones de estos restos.

Entre los miles de muestras óseas conservadas bajo estrictas condiciones en la sala de almacenamiento, algunas se reducen a apenas unos pequeños fragmentos de hueso tras haber permanecido enterradas durante más de medio siglo. En ellas solo persisten fragmentos de ADN degradados y rotos. Por ello, determinar la identidad de los mártires continúa siendo uno de los mayores desafíos de la ciencia forense. Así lo explicó el profesor Chu Hoang Ha, vicepresidente de la Academia de Ciencia y Tecnología de Vietnam.

El funcionario enfatizó: “El nuevo procedimiento utiliza más de 5.000 marcadores del ADN nuclear humano. Combinado con tecnologías de secuenciación de nueva generación, permite avanzar considerablemente en la identificación de los restos. Podemos comparar el ADN con el de familiares vinculados por lazos de sangre hasta la cuarta generación y analizar incluso fragmentos de ADN degradados. Es un avance muy importante para afrontar el desafío de identificar los restos de los mártires en Vietnam”.

La tecnología, transferida inicialmente por la Comisión Internacional sobre Personas Desaparecidas, tuvo que ser adaptada y optimizada para responder a las particulares y complejas condiciones de las muestras vietnamitas.

El doctor Tran Trung Thanh, director del Centro de Identificación de ADN, señaló: “En Vietnam, las muestras de restos de mártires presentan unas condiciones muy particulares y se encuentran entre las más difíciles del mundo. Por eso, era prácticamente imposible aplicar directamente un procedimiento ya existente. Nuestros científicos han trabajado para optimizar esta tecnología y convertir los resultados de la investigación en una herramienta aplicable en la práctica”.

La nueva tecnología, aplicada en el Cementerio de Tra Linh, en la provincia norteña de Cao Bang, ha permitido obtener las primeras coincidencias con familiares. Más recientemente, se ha extendido al Cementerio de Mártires de Rong Rieng, en la provincia sureña de An Giang, donde se han recogido cerca de 1.000 muestras para su análisis.

Para ampliar la capacidad de identificación, el Centro ha reforzado la formación de sus especialistas. Vu Anh Tuan, especialista del Centro de Identificación de ADN, afirmó: “Las nuevas tecnologías siempre conllevan exigencias muy elevadas en cuanto a conocimientos científicos y técnicos. Por ello, el factor humano es decisivo para dominar las nuevas tecnologías. Nuestros técnicos y especialistas han recibido formación tanto dentro como fuera del país y están preparados para aplicar eficazmente los procedimientos más avanzados”.

Actualmente, el Centro de Identificación de ADN puede procesar unas 4.000 muestras al año mediante ADN mitocondrial y realizar alrededor de 1.000 análisis anuales con la nueva tecnología. Sin embargo, el número de restos pendientes de identificación sigue siendo muy elevado.

Además de invertir en equipos y automatizar los procesos, la creación de una base de datos de ADN de los familiares será clave para agilizar las comparaciones y mejorar la precisión.

El profesor Chu Hoang Ha destacó: “Para cumplir los objetivos de la Campaña de los ‘500 días y noches’, debemos recopilar cuanto antes las muestras biológicas y conservarlas en condiciones adecuadas. También es necesario construir una base de datos de ADN de los familiares de los mártires”.

El dominio de la tecnología, la formación de especialistas y el desarrollo de la base de datos de ADN aportan una nueva base científica a la identificación de los mártires. Así, la ciencia contribuye a preservar la tradición de gratitud del pueblo y honrar la memoria de quienes se sacrificaron por la nación.