En Tay Nguyen (Meseta Occidental, o Tierras Altas Centrales), región estratégica donde conviven numerosos grupos étnicos hermanos, este ideal de unidad se ha convertido en una fuerza interna que cohesiona a las comunidades étnicas, garantiza la estabilidad social, impulsa el desarrollo de las aldeas y fortalece la confianza del pueblo en el Partido.

En el corazón de la cordillera Dong Truong Son, la aldea Dak Asel, en la comuna de Son Lang, provincia de Gia Lai, fue durante los años de resistencia una importante base revolucionaria del pueblo Ba Na. En la casa comunal de la aldea, el retrato del Presidente Ho Chi Minh ocupa el lugar de mayor honor. Justo debajo se conserva la carta que envió al Congreso de las Minorías Étnicas del Sur en 1946.

Con el documento entre sus manos, el anciano Dinh Hmunh recuerda a las nuevas generaciones las enseñanzas del líder vietnamita sobre la unidad nacional.

“Los aldeanos aman y respetan profundamente al Presidente Ho Chi Minh. Enseño a mis hijos y nietos a estudiar bien, escuchar y seguir siempre las enseñanzas del Tío Ho.”

Más al sur de Tay Nguyen, en la aldea Pa, de la comuna de Cu Prao, provincia de Dak Lak, la comunidad E De también recuerda con emoción al prócer de la independencia nacional. Durante los años de resistencia, la fe en el Partido y en el Tío Ho permitió a los pobladores mantenerse unidos para proteger sus aldeas.

Y Tuan Ksor, secretario del Comité del Partido de la aldea Pa, señala que, tras la liberación, ese mismo espíritu de unidad siguió fortaleciéndose para impulsar el desarrollo económico y garantizar la educación de las nuevas generaciones.

“Los étnicos locales recuerdan siempre con gratitud al Tío Ho. Nos animamos mutuamente a mantenernos unidos, trabajar con esfuerzo y cumplir las políticas del Partido y las leyes del Estado. Gracias al apoyo del Partido y del Estado, nuestras aldeas ahora cuentan con electricidad, carreteras, escuelas y centros de salud, la vida de la población mejora cada día”, expresó el funcionario.

En el extremo sur de la Meseta Occidental, la comunidad M’Nong de la comuna de Quang Truc, provincia de Lam Dong, también guarda un profundo afecto por el Presidente Ho Chi Minh. El anciano Dieu Di, de la aldea Bu Pang 2, dijo: “Siguiendo al Partido y al Tío Ho, antes luchábamos juntos para defender nuestra tierra natal. Ahora, en tiempos de paz, nos dedicamos a trabajar para construirla. La vida ha cambiado muchísimo”.

Para Linh Nga Nie K’dam, hija del médico Y Ngong Nie K’dam, antiguo presidente del Consejo de Nacionalidades de la Asamblea Nacional, los recuerdos del Tío Ho no están marcados por grandes gestos, sino por su cercanía y sencillez en la vida cotidiana. Durante sus años de estudio en la Escuela para Cuadros de Minorías Étnicas y Zonas Montañosas, en el norte del país, tuvo la oportunidad de encontrarse varias veces con el gran líder.

“El Tío Ho preguntaba si los niños comían bien y si hacían ejercicio. Nos aconsejaba alimentarnos bien para estudiar mejor y practicar deporte para mantenernos sanos y convertirnos después en buenos cuadros para la región”.

La Meseta Occidental no solo es considerada el “techo de Indochina” y una región estratégica de especial importancia para la defensa y la seguridad nacional, sino también un espacio con gran riqueza cultural, donde resaltan la solidaridad y la unión de numerosos grupos étnicos hermanos.

Las orientaciones y directrices del Partido y del Estado en los últimos años reflejan una visión constante de que el desarrollo sostenible de Tay Nguyen debe sustentarse en la gran unidad nacional, tal como lo enseñó el Presidente Ho Chi Minh.