Una vez concluida la cosecha de arroz, más de 4.000 miembros de la etnia Bhnong, procedentes de distintas aldeas de la comuna de Phuoc Chanh, en Da Nang, se congregaron en el centro de la localidad para celebrar una jornada cultural. Sin escenografía ni escenario, la celebración recrea la vida cotidiana de la comunidad Bhnong a través de elementos tradicionales: casas sobre pilotes, almacenes y cocinas construidos como en las propias aldeas, una fragua encendida y telares que repiquetean junto a las casas. Es, prácticamente, una aldea Bhnong recreada en el corazón de la comuna.
La artesana Le Thi Oanh, de Phuoc Chanh, dijo: “Con esta jornada cultural queremos dar a conocer, promover y preservar nuestros valores tradicionales, como los gongs, los tambores y los tejidos de brocado, que constituyen expresiones propias de la identidad cultural del pueblo Bhnong”.
Entre los puestos, animada por las risas y el bullicio de la celebración, una joven trabaja concentrada frente al telar, moviendo las manos con la destreza de quien conoce el oficio desde hace años. Los Bhnong atesoran un rico patrimonio cultural estrechamente ligado a la naturaleza y al bosque: la herrería, las casas sobre pilotes, los almacenes y las técnicas tradicionales de cultivo y siembra del arroz. Todo ello se recrea de forma viva y fiel, hasta en los detalles más pequeños.
La joven artesana Ho Thi Trang, de Phuoc Chanh, expresó: “Los jóvenes como yo nos sentimos muy felices y orgullosos de participar en estas fiestas y de contribuir a preservar y transmitir la cultura tradicional de nuestra localidad”.
Desde la entrada en funcionamiento del modelo de administración local de dos niveles, en julio de 2025, las autoridades locales han redoblado sus esfuerzos para preservar el patrimonio cultural. Phuoc Chanh es un ejemplo de ello. Allí se han revisado y catalogado instrumentos de piedra, gongs y objetos ceremoniales antiguos que permanecían dispersos entre la población, y se han establecido medidas para su conservación. Para las autoridades locales, la cultura es un patrimonio colectivo, un legado que debe preservarse y transmitirse a las generaciones futuras.
Le Dinh Tai, presidente del Comité Popular de Phuoc Chanh, señaló: “La ciudad ha definido la cultura como un motor del desarrollo sostenible. En particular, buscamos concretar la Resolución 80 del Buró Político sobre el desarrollo de la cultura vietnamita. Por ello, Phuoc Chanh considera la cultura un motor del desarrollo y destina recursos a la organización de jornadas culturales tradicionales”.
Mientras tanto, la cultura tradicional de la etnia Cor, en las zonas montañosas de Da Nang, estuvo a punto de desaparecer. Sin embargo, durante más de 30 años, Duong Lai recorrió numerosas aldeas para recopilar canciones populares, melodías e instrumentos musicales tradicionales que se creían perdidos. Su dedicación contribuyó a recuperar y preservar buena parte del valioso patrimonio cultural de la etnia Cor.
Duong Lai afirma: “La identidad cultural nos pertenece. Por eso, durante años recorrí las aldeas para concienciar y movilizar a la población para que preservara y protegiera su propia identidad cultural”.
Tras la fusión de Da Nang y la provincia de Quang Nam, numerosos festivales tradicionales han sido recuperados dentro de las propias comunidades. Las autoridades priorizan la creación de espacios para las representaciones y la conservación cultural, acercando el patrimonio a las localidades para que sus habitantes sean, a la vez, sus protagonistas y principales beneficiarios.
Ese es también el espíritu de la Resolución 80 del Buró Político sobre el desarrollo de la cultura nacional. Nguyen Manh Ha, director del Servicio de Asuntos Étnicos y Religiosos de Da Nang, afirmó: “Da Nang presta especial atención a la cultura y aplica seriamente la Resolución 80 del Buró Político del Partido Comunista de Vietnam sobre el desarrollo cultural. En los últimos tiempos, numerosas comunas han concretado su aplicación mediante iniciativas y programas específicos”.
Así, desde las pequeñas aldeas montañosas, Da Nang construye un camino hacia una ciudad de patrimonio y creatividad, donde preservar la cultura significa también generar nuevas oportunidades de desarrollo para las comunidades.
