Sin embargo, el auge del turismo también ha traído consigo una creciente presión sobre el medio ambiente. Los residuos plásticos, las aguas residuales y el impacto de las embarcaciones turísticas plantean desafíos urgentes para la protección de este patrimonio natural.
Cada día, antes de que el flujo de visitantes alcance su punto máximo, quienes se encargan de mantener limpio este entorno natural comienzan su jornada. Pham Van Chung, operador de una embarcación recolectora de residuos, explicó que toda la basura recogida es trasladada posteriormente a tierra firme para su tratamiento, acumulándose cantidades considerables cada diez días.
“Todos los residuos recogidos en la bahía son transportados posteriormente a tierra firme para su tratamiento. Cada diez días, la cantidad acumulada alcanza volúmenes considerables”, dijo Chung.
Para los habitantes de la aldea flotante de Vung Vieng, el entorno no es solo un paisaje de gran belleza, sino también el sustento y el modo de vida heredados de generación en generación. En un contexto de creciente afluencia turística, tanto nacional como internacional, la comunidad local participa activamente en las labores de limpieza y en la acogida de los visitantes, contribuyendo así a preservar la imagen del destino.
Vu Van Hung, residente de la zona, señaló que los pobladores trabajan unidos para conservar y promover los valores tradicionales de la antigua aldea pesquera.
“Trabajamos juntos para preservar y promover los valores de la antigua aldea pesquera. Hasta hoy seguimos esforzándonos cada día por mantener limpio el entorno; incluso los remeros participan en la recogida de residuos y reciben cordialmente a los visitantes”, manifestó.
La protección ambiental en el área patrimonial no se limita a preservar su belleza paisajística, sino que implica también salvaguardar los ecosistemas marinos, los recursos pesqueros y promover un desarrollo turístico sostenible. Para los visitantes, acciones sencillas como no arrojar basura, reducir el uso de plásticos de un solo uso y respetar las normas de visita pueden marcar una diferencia significativa.
Artistas y fotógrafos también han encontrado en Ha Long una fuente inagotable de inspiración. El fotógrafo Do Giang, con más de 30 años dedicados a documentar dicho patrimonio mundial, destacó que la pureza de sus aguas constituye una condición indispensable para la conservación de los corales. Asimismo, advirtió que el crecimiento constante del turismo supone nuevos retos para mantener ese delicado equilibrio ambiental.
“Para mí, Ha Long conserva una belleza extraordinaria gracias a la limpieza de sus aguas. He realizado varias colecciones fotográficas sobre los corales, que solo pueden desarrollarse en un entorno marino puro y bien conservado. Sin embargo, el crecimiento continuo del turismo, con un número cada vez mayor de embarcaciones y visitantes, plantea un gran desafío para las autoridades en su empeño por preservar un entorno verdaderamente verde y sostenible a largo plazo”, expresó Giang.
Para proteger este entorno natural, las autoridades locales han puesto en marcha diversas medidas, entre ellas el refuerzo de la recogida de residuos, el control de las embarcaciones turísticas, el monitoreo de la calidad del agua y el fortalecimiento de la conciencia ambiental entre la comunidad, las empresas y los visitantes.
Vu Kien Cuong, vicejefe de la Junta de Gestión del Patrimonio Mundial de la Bahía de Ha Long-Yen Tu, afirmó que la protección del medio ambiente y de los ecosistemas constituye uno de los pilares fundamentales en la gestión de este patrimonio mundial.
“La protección del medio ambiente y de los ecosistemas constituye un pilar esencial en la gestión del patrimonio mundial de la bahía de Ha Long, indispensable para garantizar su integridad conforme a los criterios de la UNESCO. Actualmente aplicamos medidas coordinadas para controlar el impacto ambiental de las embarcaciones turísticas, gestionar los residuos, monitorear la calidad del agua y de los ecosistemas, reducir el uso de plásticos y reforzar la conciencia ambiental entre empresas, comunidades y visitantes”, manifestó.
El patrimonio solo puede ser verdaderamente sostenible cuando se preserva desde una responsabilidad compartida. Mantener el azul de la bahía de Ha Long no es únicamente una tarea ambiental, sino también un compromiso con el futuro.
